Nuestra Historia

Luego de toda una vida en la gastronomía puertorriqueña y después de confeccionar tantos alimentos para satisfacer el paladar de su clientela, Don Pedro y Doña Erpidia Morales en el año 1993 comenzaron a distribuir localmente la receta más preciada de su cocina, su sofrito. En el año 2002 le heredaron a su nieto, Jeriell Coreano este tesoro, fruto de su experiencia. Jeriell junto a su esposa Rina Segarra crearon la marca de sofrito Moralito en honor a su familia Morales. Esta marca representa la herencia de calidad, frescura y experiencia de toda una vida. El sofrito Moralito se confecciona con los más altos niveles gastronómicos y con un gusto exquisito para la preparación de los alimentos de la alta cocina mundial.

La garantía del sofrito Moralito es que cada cliente reciba en su hogar o negocio el sabor de un sofrito hecho en casa, para facilitar la confección de sus alimentos con ingredientes frescos y al gusto puertorriqueño. Prueba de esto es que nuestro sofrito Moralito fue galardonado con el premio “Excelencia en Calidad” de la Asociación de Productos Hecho en Puerto Rico.

Luego de casi 14 años en el mercado este sofrito se sirve en restaurantes, cafeterías, escuelas y en los hogares de miles de puertorriqueños

Ingredientes Frescos

No contiene productos deshidratados, solo vegetales frescos cosechados en su mayoría en fincas en Puerto Rico. Así impactamos directamente la economía del país.

Excelencia y Calidad

Nuestro Sofrito Moralito fue galardonado con el premio “Excelencia en Calidad” de la Asociación de Productos Hecho en Puerto Rico.

Experiencia

El Sofrito Moralito lleva más de 14 años en el mercado sirviendo a restaurantes, cafeterías, escuelas y en los hogares de miles de puertorriqueños.

Come Saludable

El Sofrito Moralito se confecciona con los más altos niveles gastronómicos y con un gusto exquisito para la preparación de los alimentos de la alta cocina mundial.

La garantía del Sofrito Moralito es que cada cliente reciba en su hogar o negocio el sabor de un sofrito hecho en casa.